Vivir está bien, en general. Hay días mejores y días peores pero la mayoría de los que estamos por aquí tenemos el propósito y la voluntad de seguir vivos durante muchos años. La cosa no será tan mala.
Y si vivir está bien, seguro que estamos de acuerdo en que vivir con un propósito, ¡o con muchos! le da un valor añadido a esta cosa misteriosa de la existencia.
Yo tengo un propósito que sospecho comparto con otros seres, tal vez contigo. Este propósito no es otro que el de gestionar mis redes sociales (y si quieres, las tuyas) sin dejar de atender ni perder la conexión con todo lo que ocurre en esa pantalla sin píxeles que es la vida offline.
Y es que esta necesidad de tener que estar en redes desencadena en nosotros pensamientos tan extraños como: “no sé si bañar al niño o grabar un TikTok”.
La vida (y tu marketing digital) necesitan estrategia.
Tanto en la vida como en las redes sociales, la demanda de tareas, exigencias y compromisos puede llegar a ser tan abrumadora que nos drena la energía y nos colapsa hasta el punto de la parálisis. El resultado: un trastero sin ordenar y un perfil de Facebook sin actualizar desde septiembre del año pasado.
Tener una guía bien definida que te marque qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo supone un ahorro enorme de energía mental. Planificar nos evita ese desgastante rumiar que se instala cuando las obligaciones nos agobian y no tenemos un mapa con indicaciones exactas de cómo y por dónde avanzar.
Mi primer consejo: acaba de bañar al niño y, después, cuando encuentres un espacio en el que no tengas que atender ningún asunto urgente, párate y respira, a ser posible, dándote cuenta de que estás respirando.
¿Qué tienes que hacer mañana? (tu estrategia a corto plazo)
Ahora reflexiona sobre lo que tienes que hacer mañana. Comienza por lo ineludible y asigna un momento del día para cada tarea. Regálate un momento, aunque sea pequeño, para ti. Úsalo para respirar de forma consciente o para comerte una onza de chocolate. No tienes que planificarlo todo y rellenar cada hueco del día, pero sí sería conveniente que todas esas tareas que requieren un gasto de energía tuvieran su horario asignado.
Hoy he planificado mi día para poder escribir este artículo, cumplir con mis tareas como Community Manager y no tener que renunciar a sentarme tranquilamente con mi hija a hablar de lo que ha hecho hoy en el colegio. Y todo sin la ayuda de ChatGPT, al que aprovecho para saludar y decirle que sé que está ahí cuando lo necesite.
Porque dejar fuera de la ecuación a la inteligencia artificial es renunciar a una gran aliada en cuanto a planificación estratégica, pero esto te lo cuento en otro momento.
Recapitulando:
- Para
- Respira
- Prioriza
- Planifica
- Ejecuta
Y si no puedes con todo, delega en mí. No te voy a bañar al niño pero sí puedo hacer todo esto por ti.
Además, por tiempo limitado, te ofrezco aquí una AUDITORÍA GRATIS que pasará a ser de pago en cuanto mi estrategia así me lo indique. 😉
Que la vida y las redes os sean propicias.